Eleanor & Park.

lunes, 24 de agosto de 2015

"Quieto". 

"Respira". 

He debido de repetirme eso trece millones quinientas mil ciento veintisiete veces estos últimos 8 meses, que se dice casi sin tartamudear. Y eso solo cuando estoy completamente lejos de las ganas de arrancar el Impala y marcharme tan lejos como su rastro de greñas de fuego. Por ello muchas cartas que trituro no pasan del "Querida Eleanor...", y otras estoy seguro de que han llegado a su buzón, bueno, al buzón de sus tíos, al buzón que ella eligió tiempo atrás. 

Es cierto que el recorrido en bus nunca ha vuelto a ser lo mismo, pero al menos nadie me ha preguntado por ella, incluso mis padres han dejado de intentarlo. Al principio sentía que tenía que existir una fórmula que arreglara este caos. Que nos dejara volver a ser nosotros mismos. Juntos. Inconfundibles. Pero he de reconocer que la vida nunca me había asegurado que un par de cómics y cassettes lo harían posible. Par de besos, par de puñetazos, par de insultos. Caos. 

He decidido que no voy a seguir escribiendo cartas. El cartero me lo hace imposible cuando es incapaz de traer un sobre con mi nombre. Si algún día sus pecas llaman a mi puerta, les dejaré pasar. Porque ella sabe dónde la espero cada día (encima de una cama que siempre tuvo miedo a tocar). 

Esperar es imposible que deje de hacerlo, no sé si a ella o a otra persona. Porque, al fin y al cabo, "Bono conoció a la que sería su mujer en el instituto", ¿no? 

Timshel - Mumford & Sons.

martes, 28 de julio de 2015


Siempre que me lo pedías me mirabas con esos ojos a los que no les importa recibir nada. Tras ese número infinito de pestañeos, mis días se volvían café con mucho azúcar mientras mi mano revolvía palabras amargas. Pero justo después, aparecías tú, y me abrías cualquier puerta en mi cabeza, recordándome lo mucho que prefiero el té a cualquier café azucarado. 

Siempre que me lo pedías, lo hacías de cualquier forma pero siempre recordándome el camino que separa los tormentos y tormentas de la calmada lluvia de Invierno. 

Ghosts That We Knew - Mumford & Sons.

jueves, 16 de julio de 2015


"But the ghosts that we knew made us black and all blue
But we'll live a long life
And the ghosts that we knew will flicker from view
And we'll live a long life."
No sabía dónde buscar cuando quería plasmar quizás algo, quizás todo en papel digital. Se perdía entre realidades ocultas más allá de los límites de su cabeza, y por mucho que lo intentara, nada permanecía más allá de los 2 minutos que tarda el agua en impregnarse de té. Todo pasaba a mil por hora; cada segundo quería pensar en todo y no pensaba en nada, porque el mundo necesita de una cabeza en pedazos y -mínimamente- pensante para que las piezas del puzzle encajen, aunque en este caso, siempre de forma errónea. Buscaba vomitarlo todo, estrujaba cada pequeño pedazo de humanidad irreal a sus ojos, pero puro en cada historia. Y ahí permanecía -y permanece- por suerte o por desgracia, entre los límites más oscuros de su mente, de su mundo, intentando encontrar un grupo de personas que estornuden armónicamente sin quererlo. 

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